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Disciplina Bíblica

Disciplina a tus hijos, porque en ello hay esperanza; no seas parte dispuesto a su muerte.

Proverbios 19:18


El rey Salomón nos dice que si los padres no disciplinan a sus hijos, están dispuestos a participar en su muerte. Eso es duro, pero él sabía de lo que estaba hablando. Recuerden que su hermano Absalón intentó matar a su padre, el rey David, para usurpar el trono de Israel. En lugar de disciplinarlo, el rey David mimó a su hijo y Absalón terminó muriendo colgado de un árbol.


David fue un gran guerrero y rey, pero no fue el mejor padre. Fue un padre ausente que pasó mucho tiempo luchando contra los enemigos de Israel y aún más tiempo construyendo las defensas de su país. David sabía que no era el mejor ejemplo de padre al final de su vida, ya que la mayoría de sus hijos eran un desastre.


Su recomendación final a Salomón fue no seguir sus pasos sino hacer lo que el Señor su Dios le dijera (2 Reyes 2:3). David sabía que cometió muchos errores como padre. No sabemos si se sentía culpable por estar siempre ausente o demasiado ocupado para administrar su casa, pero sabemos que David no era el mejor disciplinador.


Salomon creció en esa familia desordenada y vio los frutos de la falta de disciplina. Si el hombre más sabio que jamás ha existido nos dice que disciplinemos a nuestros hijos, será mejor que escuchemos. Sé que disciplinar a los niños no es fácil y la mayoría de las veces no es popular, pero si no corriges a tus hijos cuando necesitan corrección, contribuyes a su destrucción.


La disciplina adecuada surge del amor. Disciplinas a tus hijos porque crees en su potencial y esperas que tengan un gran futuro. Disciplinas a tus hijos para protegerlos de tomar decisiones equivocadas y guiarlos en la dirección correcta. También disciplinas a tus hijos porque es Bíblico.


Cuando mires hacia atrás, al final de tu vida, ¿qué crees que te importará? No será la popularidad ni las opiniones de los demás. Lo que te importará es saber que has equipado a tu familia con las herramientas que necesitan para tener éxito. Te garantizo que algunas de esas herramientas para el éxito serán las cualidades que inculques a tus hijos cada vez que los corrijas con amor.


No permitas que la culpa o las ideas erróneas sobre la disciplina te impidan enriquecer la vida de tus hijos. Corríjelos cuando cometan errores y pídeles que sigan principios bíblicos. Incluso si tus hijos odian la disciplina ahora, en el futuro amarán sus frutos y te amarán a tí por disciplinarlos.


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